Hace tan sólo unas horas que he llegado a Manhattan. Tantos años esperando tener mi oportunidad vital, profesional, ... en el extrangero y aparece nada más y nada menos que en New York. Y, para ser más específicos, en Manhattan, y para ser más puntilloso en un apartamento studio de Chelsea.
Parece que las grandes y rápidas ciudades no esperan a nadie. Pero es mentira, a mi me ha esperado y nada más y nada menos que New York. New York también espera.
Después de unas cuantas horas de vuelo he llegado, he organizado mi apartamento. Ya no queda rastro de un viajero. Aparentemente ya soy un Citizien pero por dentro sigo estando en Barcelona, con los míos.
He dado unas vueltas por la ciudad para comprar cosas báscias como leche, agua, desayuno y un enchufe conversor para enchufes europeos.
¿Lo que más me ha sorprendido? Me he sentado en uno de los bancos de Madison Square Garden y ya estaba oscureciendo. Cuando fumaba un cigarro he visto que del césped se elevaban luces fluorescentes intensas. Parecía un holograma, no daba crédito !!! ... me he levantado y me he acercado al césped hasta que me he dado cuenta que eran luciérnagas. Un animal bastante típico ¿verdad? Pues creo que es la primera vez que las veo brillando con tanta intensidad y tanta cantidad. Al darme la vuelta de tal espectáculo me he dado cuenta que tenía a mis espaldas Flat Iron Building. ¡Como me gusta este edificio! Alto como se merece en una ciudad así y tan puntiagudo que parece que corte.
Los ojos hace horas que se me cierran pero si quiero lograr compensar el jet lag tengo que aguantar; mi reloj biológico marca las 4:17 de la madrugada (hora española) pero mi reloj de pulsera marca las 22:2o de la noche.
Ya he hablado con los míos; mi madre, mi hermano, Marko, Eva, Ana, y Marc. Por un lado me ha mitigado la soledad por otro me ha recordado los más de 8.000 km de distancia.
Bueno, por hoy dejo mi estrena de blog ... los ojos no aguantan, ...
Por cierto, no he venido sólo. Os presento a Abra en la foto. Un compañero que me ha facilitado Nuvu.
PS: Gracias Sandra y Susi por animarme a hacer el blog. Por hacerme partícipe y protagonista del vuestro.